martes, 28 de octubre de 2014

De maestro a maestro.



Colega –yo te necesito-
¿Qué será de la esperanza
si tú no  alimentas ese desafío?
necesito ese espejo
dónde se reflejen
tus modos y los míos,
yo necesito tu presencia
tu participe confidencia
en las labores del oficio,
tal  vez un cambio
de creencias y de formas,
¿Qué serán de nuestras escrituras
si no cruzamos las lecturas?
si estamos juntos –tal vez-
con chispas podamos encender
aquellos fuegos,
haciendo, pensando, sintiendo
el horizonte de un sueño,
te necesito presente
 en los aprendizajes alegres,
en los duros y en  los crudos,
te necesito para ver juntos
nuestras grietas
los  negros agujeros,
te necesito porque juntos
empujamos mejor,
quizás para hacer algún pacto,
para cambiar algo,
para transformar un problema
en solución,
para preguntarnos
¿dónde estamos?
¿dónde vamos?
¿dónde alumbramos?
con tus ganas
se anima mi intuición,
intento otra labor,
yo te necesito
para hacer los puentes
y los andamios,
yo te necesito
para hacer esa argamasa
tu sentir y tu pensar

tu baile, tu danza, tu acción…

viernes, 24 de octubre de 2014

Aceptación.



no nos conviene
que tus fantasmas
se unan a los míos
sus crianzas
serán nuestros conflictos,
hay cosas
que no se pueden compartir
con esos bichos,
si aún están es porque  
lo hemos sostenido,
a nuestra sombra
se han construido
y a nosotros  nos cabe
sacarle protagonismo,
esas mascotas se han alimentado
de nuestros extraños cariños,
bastones de un rengo coraje
de una historia
de cuerpo vivido
que sólo comprenden
 tus propios caminos,
nos amaremos pues
con gestos y gustos conocidos
y con ese otro universo

desconocido

domingo, 19 de octubre de 2014

Psicología conjetural de los orígenes.



“Somos menos libres de lo que creemos, dice Anne Ancelin Schützenberger, pero tenemos la posibilidad de conquistar nuestra libertad y de salir del destino repetitivo de nuestra historia si comprendemos los complejos vínculos que se han tejido en nuestra familia”.


,,,,había tantas comas detrás de mí
…tantos puntos suspensivos…
tantos signos ciegos !¡ ¿? ( );
tantas novelas que empezaban

en una misteriosa segunda hoja
-subterfugios de los hombres-

por todo ello
mandé a arreglar
ese reloj de péndulo
-aparente objeto inocente
de los ancestros-
no quiero que atrase
o se pare por momentos
en estos tiempos nuevos,
respetando las circunstancias
y los contextos,
diferenciando las  repeticiones claras
y esas de sufrimiento

cuestión es que al fin me decidí
desde aquellas cenizas
sacarle punta a este lápiz
nacido de los inviernos
-         me importa poco escribir el prólogo
al  final o al comienzo  -

afortunadamente mi nombre
era distinto, eufónico, singular,
aquellos poseídos fantasmas
-ahora-  cortaban los nudos
de sus mandatos,
el pasado volvía a ser un vacío
un universo creativo,
ese silencio  que existía
antes que naciera
-mi primer llanto-
una especie de palabra,
verso que más tarde
podría salvarme

no me jacto
de esa conquista tardía
otros –cercanos-
siguen luchando,
dejo que jueguen aún en mí
con este  esforzado desapego
lo que no fue
y lo que podría haber sido
esas fantasías de lo que siento

desde la sombra
desde el agujero negro
estoy buscando  todas mis decepciones,
y las encuentro lentamente
por afuera y por adentro,
un intersticio de luz
me baña el cuerpo
y chueco camino
por el paisaje del desfiladero
detrás de la montaña espero
la verdad de mi consuelo

sin renunciar a mis felices encuentros

sábado, 11 de octubre de 2014

Mediación.



Tendría que sentarme en el medio
ser un tercer observador
entre esas dos sillas

decidir dónde está el fiel  de la balanza
entre ser tan paciente con los otros
y tan poco atento a  mis manías

¿cuál será la frontera del instante
entre la gratificación y la herida
entre lo que hice y lo que haría?

¿quién modera la expresión
carnal del sentimiento, aquellas disfonías
y esa  compresión siempre  tardía?

¿quién me muestra otros colores
entre los blancos y los negros
sin ningunas regalías?

¿qué espejo refleja
las emociones de uno y otro
en  sus  idas y  venidas?
  
¿Qué conciencia despertará algún día
junto a mis solitarias minorías
haciendo terapia de puentes y osadías?

¿se podrá desde ese umbral
imaginar la lejanía
haciendo equilibrio en la cornisa?

No hay medianera ni medianía
todo se mira todo se inclina
todo se mezcla en mis neblinas


lunes, 29 de septiembre de 2014

a pesar de…



esos puntos suspensivos…
de la tensión entre pregunta y respuesta –dos incógnitas al fin-
de estos  ánimos en una primavera que aún no ha brotado en mí,
de esta filosofía de otoños que tarda en pintar de bellos ocres este  verso ,
de esta lejanía de veranos con sus  rojos y sus fuegos,
del invierno que aguarda  mi sueño de viejos y nuevos  girasoles,
de la soledad de mis elecciones –conciencia de minoría-
de ese tiempo de vital espera  que media entre percepción y respuesta,
de este ajedrez entre blancas y negras más allá del medio juego,
de  lo que hace el mundo a contra flecha de nuestros deseos,
de buscar fórmulas y teorías en las torpezas de auto ayuda,
de hacer malabares entre justicia y libertad en el teatro de un semáforo,
de los pérdidas -en carne viva-  de aquellas decepciones,
de la espera inmóvil en  este dolor locomotriz,
de esas  diferencias  entre lo que digo y lo que escribo
de estos avances y retrocesos en encuentros y des-encuentros
de estas verdades personales que no imponen sus razones

a pesar de…
intento mantener la  vocación de mis verbos
-escapando de  los adjetivos que intentan su caza -
sostengo y  persisto en el sentido:
de  amar, curar, aprender, vivir, escribir, esculpir, hacer, disfrutar y  compartir

a pesar de esos puntos suspensivos…


domingo, 28 de septiembre de 2014

Caminata.



            “Caminar…, es un acto de resistencia” David Le Breton.

Camino por las calles calmas
ausente de miradas

Camino por esos pasajes
que duermen el parloteo de las máquinas

camino y me detengo
para auxiliar mi sueño

camino lento, conversando
con  la contemplación y el silencio

camino con mi tiempo
le doy aliento a mi pensamiento

camino por la ciudad
y altero sus momentos

camino y siento

que respiro un verso

martes, 23 de septiembre de 2014

Poemario: Siete mujeres.



  • ·        La muerte.
  • ·        La diferencia.
  • ·        La esperanza.
  • ·        La decepción.
  • ·        La alegría.
  • ·        La pérdida.
  • ·        La ternura.




La muerte.

Algunos dicen que es una ramera porque todos terminan acostados con ella, sin contar que sea varón o mujer su vestimenta. Yo, creo comprender su vida (?)...

Ella vino a mí por ese fuego
en busca de cierta calidez
-una virtud que no tenía-
ella era una mujer fría,
se tapaba con mis sábanas
cuándo en mi cama se metía,
el rojo de mi cara le atraía
contrastaba con la tez pálida
y su piel de ceniza,
tal vez eran  mis ojos claros
-ella una mirada perdida-
me visitaba en el verano,
llegaba del norte
al opuesto de mis días,
me asistía en mis arritmias,
después se alejo
cuando otras noches
soñaban  otras vidas.
Creo que buscaba en mi corazón
aquella comprensión tardía,
me dejo esa tristeza profunda:
la página blanca de su dolor,
el vacío  de sus quehaceres
y el negro martirio del  hastío.



La diferencia.

¡cuánto tengo que aprender de ella!
separa los claros y los oscuros,
con maestría lo sutil de lo burdo,
tamiza lo superficial de lo profundo

¡cuánto tengo que aprender de ella!
los suaves mensajes del cuerpo,
ese amoroso contacto
ese  silencio dialecto.




La esperanza.

Estoy más tiempo  con esta mujer,
no la busco por ser un ciego creyente
de su por-venir
ni por sus conjeturales paraísos,
aunque adhiero a su horizonte,
me gusta su ánimo
la actitud de vivir todos los días
con las ganas del domingo



La decepción.

Oculta su cuerpo en  envolventes sedas,
hoy es una mujer fea pero antes fue muy bella,
una expectativa de ojos grandes
-lo inmenso estaba afuera de ella-
el tiempo destiñe los colores y aquellos brillos


La pérdida.

Es una ausencia, un recuerdo
que eterniza esta neblina,
un teléfono que no suena
después de una larga estadía,
una agenda  que se achica
una letra que no escribe
-         esas frases de  osadía -
alguien que ya no dice
alguien que ya no hace
alguien que dejo sus dichos
para que alguien los repita


La alegría.

Es una danza que me incita
un salto de energía,
ella conmigo transpira,
vuela, se suspende, gira
y hasta cuando cae
me regala una sonrisa.

La ternura.

Tiene manos amorosas,
la delicadeza de una caricia,
contraria a los chantajes
de  las mercancías,
denuncia el comercio de los afectos
cuida los gestos, los contactos y nos mima.