acompañado
en sus silencios
el poeta
siente las justas palabras
escalando su
montaña
encuentra el
agua clara
los
cansancios toman sus descansos
acompañado
en sus silencios
el poeta
siente las justas palabras
escalando su
montaña
encuentra el
agua clara
los
cansancios toman sus descansos
del almacén
de mis inviernos
junté todos
los leños secos
con las
chispas de un dios griego
más hojas
que perdieron mis versos
prendí
aquellos fuegos
allí estaban
el miedo mortal a las cenizas
también al
olvido de un momento
dependiendo
de los vientos
las llamas
de los incendios
crepitan arden danzan
en la
hoguera sobre la arena de los tiempos
se apagan
algunos leños, renacen se encienden de nuevo
alumbra calienta modela
en su fragua
la fogata alrededor
de aquellos cuentos
incesante
movimiento en la luz de su flama
la pasión, el amor, y el verso…
(*) Visión
general creada por IA
En el ámbito de la homeopatía y la tipología constitucional, el
arquetipo de personalidad Phosphorus describe a personas altamente
empáticas, sociables y creativas, que se comparan metafóricamente con la
llama de una vela: brillantes, cálidas y magnéticas, pero también sensibles y
vulnerables a las corrientes de aire.
Imaginativas y creativas: Suelen
tener una mente muy viva, una gran intuición y una tendencia natural hacia
disciplinas artísticas, espirituales o de ayuda.
En el horóscopo chino, el elemento Fuego rige la energía, la pasión y el
liderazgo. Quienes tienen esta energía destacan por ser carismáticos,
impulsivos y muy optimistas. Su personalidad se manifiesta de forma intensa en
todos los aspectos de su vida.
del otro
lado, de ese lugar inexplorado están los
otros
despojados
de sus días y de sus noches
-escucha el
eco de esa multitud de silencios-
en tu
espacio tiempo aún viven en vos
en algún
rincón susurros y murmullos de recuerdos
invisibles
inmateriales y extrañamente presentes
aquella
partida de ajedrez suspendida
la cena
irrepetible de los ñoquis
las chispas
de los momentos cómplices
la pausa
congelada de los mates de la tarde
las frases
hechas y repetidas de la cultura familiar
las voces
propias esculpidas en un cuaderno de notas
la historia
de inmutables y nuevas constelaciones
alejados del
dolor la nostalgia y quizás de algún reproche
en la
síntesis de aquellas tertulias e innumerables
reuniones
en esa
arqueología de mi mente encuentro aquellos puentes
el ADN de mi
pensamiento y de mis emociones
1- No le nace.
No le nace
ir a tomar
un café
invitar a
una tertulia
hacer un
llamado telefónico
ella o él lo
dicen con honestidad
mejor que
excusarse con no tener tiempo
2-
Nos sobrepasan
corren
cuando llega el colectivo
tienen
sobradas energías
las gastan y
las malgastan
saltan un
charco
suben
escaleras
esquivan un
obstáculo
hacen
equilibrio en un andamio
podan un
árbol
tienen
fuerza y son veloces
entre
chispas y relámpagos
trotan por
el parque
unos se suben a la montaña equivocada
otros
suspenden o postergan cosas importantes
algunos
descansan a tomar agua y miran lo transitado
después
continúan la marcha por el llano
yo sé de tus insomnios y neblinas
de tus amores y desvelos
también de aquellos sueños
de la intemperie de los desiertos
y de aquellas sábanas cálidas
del farol que alumbra mi esquina
cuando hablo con ella de mis días
de los claroscuros de la vida
de tu blanca hoja de tus lunas
también de las sombras que se ocultan
de los perros que ladran
y de los pájaros que pian
lo sé en la noche de tus días
sin puntos ni comas ni mayúsculas
juego en tu silencio bullicioso
que me anima
Nota: publicado por la Subsecretaría de Cultura de la Asociación Médica de Rosario- Café de Tertulias.
a veces
el frío pasa
por las rendijas
por los
umbrales del cuerpo
a veces
la lluvia
nos moja el ánimo
tal vez por
ello germinan los cansancios
a veces
el viento
arremete a contramano
quedarnos
nos pide el oráculo
a veces
a cada recta
le sigue una curva
a cada
lluvia un sol
a veces
navego cual
barquito de papel
entre las
in-certidumbres cotidianas
acepto al
fin las leyes de los tiempos
conservo la
constante
de aquellas reservadas
energías
un domingo
calmo
abrigaba el
frío del otoño
podría ser
otro día cualquiera
en
duermevela se despertaban
en cóncavos
y convexos silencios
de sus
propios territorios