domingo, 8 de marzo de 2026

Escribo.

 


                        “yo soy el único espectador de esta calle

                        si dejara de verla se moriría”  Borges (Caminata).

escribo para que nadie muera

escribo antídoto del olvido

escribo intento vano el tiempo siempre gana

escribo ante la angustia de lo irremediable

escribo por el amor el placer y el goce

escribo la eterna paradoja de un instante

escribo en la chispa fugaz de mi memoria

escribo y me describo en la incertidumbre de mis asombros

escribo en el palimpsesto y el panegiro de otras huellas

escribo “maestro ignorante” eterno aprendiz

escribo develando emociones inexploradas

escribo propósito deseo y misión

escribo en el hilo repetido e invisible de un renglón

escribo tímido en el extenso territorio de la piel

en la trama entretejida y colorida de la vida

escribo en la misma urdimbre que uno tiene

escribo en la prosa prosaica de lo cotidiano

escribo en el frío y el calor de mis ánimos

escribo en los intersticios gastados de un papel

escribo cuando el amor me llena y también cuando  me quema

escribo…

Entrecomillas “maestro ignorante” del título del libro: El maestro ignorante de Jacques Rancière.

sábado, 7 de marzo de 2026

Aquellos amores.

 


 

dos soledades

comparten sus palabras

calladamente

 

cada uno amará

sintiendo su manera

viernes, 6 de marzo de 2026

Efecto de sentido.

 


Tomé un café conmigo mismo

mañana contemplativa de un día de semana

después compré dos libros en un negocio vecino

“Novela de ajedrez” de Stefan Zweig

“El hombre invisible”  de H.G. Wells

quedo pendiente “La clase de Griego” de Han Kang

y “Los ingenieros del caos” de Giuliano Da Emopoli

 

volví caminando con ese paquete bajo el brazo

y me sentí acompañado


 

miércoles, 4 de marzo de 2026

Siembra

 

 


 

el ulular

del viento dialogaba

con mi silencio

 

después la fina lluvia

regó  nuevas palabras

domingo, 1 de marzo de 2026

Enunciado y enunciación.

 


El lenguaje va por donde quiere y yo que creo ser su gobernante soy su gobernado.

Lo que escribo es un viento que pasa debajo de los umbrales de esa puerta invisible de mi mente. La  danza de mis neuronas me dicta palabras inventadas.

Los versos abandonan el plano de la hoja y se transforman en vivientes esculturas de tridimensionales proporciones, más grandes que yo proyectan sus sombras y dicen otras cosas y más.

Entre los renglones hay frases invisibles.

Sólo la neblina de mis duermevelas parecen más creíbles que los huecos de mis memorias.

Tal vez los gestos digan más cosas, tal vez el teatro de mis manos y su escenario sea el sabio de mis letras, quizás mi caligrafía, la marca irrepetible la voz propia.

Por eso siempre escribo, porque escribir es develar lo que hay debajo de mis  ropas, en el vasto territorio de la piel.

He perdido el pudor a los desnudos. Yo encuentro en las letras mis cosas importantes, escribo a mis anchas fuera de otras escrituras o a la par de ellas, deambulo, juego, me libero, me olvido, me reinvento.

Vuelvo a esa intrépida aventura sin saber el comienzo y el final del cuento.

El cuerpo de la palabra tiene voces silenciosas, camino por los márgenes blancos, fuera de los renglones, también en los incómodos lugares.

Describo, reescribo o acaso me leo. Del claro enunciado me sumerjo en las profundidades de la  enunciación.

viernes, 27 de febrero de 2026

Recuerdos y rescates

 

a veces mi madre

aparece entre mis letras

así recuerdo cuando

tejía sus relaciones

amasaba sus afectos

cocinaba sus dulces amores

 

a veces mi padre

aparece en mis escritos

en el lapsus de una letra que lo nombra

así elijo su recuerdo entre otros

cuando me enseñaba a pilotear un camión

disipando el humo de sus cigarros, aquel cuento

 

a veces en la alquimia de sus genes

en las rectas y curvas de aquel mapa familiar

en los ladrillos reciclados de esa casa

de sus arrojos, cobardías y soledades

recuerdo y rescato los cimientos de los años

los andamios que me han dado para mi propia casa

miércoles, 25 de febrero de 2026

Iluminación o reencuentro.

 



                      

                        A mi Familia.

                        A la escucha de los Amigos y Amigas.

                        A Cristina Serra, Alicia Belletti, Eli Politi y Mario Marquet.

                        A Graciela Raffo

 

A las cinco de la mañana

me llega un telegrama del inconsciente

en duermevela lo leo:

 

Con los fósforos de mis huesos

hice una gran hoguera

en el verano de mi natalicio

 

con aquellas luces, con esos fuegos

iluminé mi cercanía

y en ese instante encontré mis cosas perdidas