Alguien
reconoce mi etérea voz,
ingrávida
por el aire…
el viento la
llevaba por el parque
un colega
dijo:
-Yo conozco
esa voz-
y esculpió
el instante
recordó un
verso
una clase,
el poema final
aquella
vuelta a la calma
no controlo
las cosechas
la levedad
de los momentos
solo sueño y
riego
yo dejo en
mi legado
esas
simientes anhelantes
solo algunas
palabras