huele a tinta la palabra escondida
a
papel perfumado la que es esquiva
en su plana geografía acaricio sus
líneas
ella lee mis noches y mis días
calla medita susurra
anima
acompaña mis diálogos con una sonrisa
me dice –no pierdas la ternura
de ese niño que te mira-
la poesía te regala la vida
desnuda se despoja de sus sedas
me desnuda cuando tiembla o salta de
alegría
respira conmigo cuando está intranquila
corporiza mi emoción en un renglón
escribe sobre mi piel palabras
encendidas
insomne me arropa y me cuida
oráculo sueño laberinto
su magia despeja la neblina…