El sueño me escribe cartas
ignoro cuantas se han perdido
por no tener estampillas
no espero
acepto los días
he dejado el oráculo
en la estantería
un pájaro me dicta poemas
yo traduzco su inventiva
El sueño me escribe cartas
ignoro cuantas se han perdido
por no tener estampillas
no espero
acepto los días
he dejado el oráculo
en la estantería
un pájaro me dicta poemas
yo traduzco su inventiva
en los rodeos de un río alguien
contempla
el cauce de los serpenteantes caminos
a veces el tiempo siente sus letanías
dormido se queda en alguna esquina
juega la niña a ser niña
no quiere perder el cuerpo que tenía
juega la vida
a cambiarle sus días
juega el joven a ser joven
mientras pasan otros días
juega el hombre a ser hombre
en esos espejos se mira
de
aquellos reflejos
alguna sabiduría…
llegaron nubes oscuras del oeste
una lluvia de interrogantes en mi mente
me sorprendió en la intemperie
el agua llegó a mis umbrales
los márgenes evitaron
el desborde de mis palabras
dejé dos renglones en blanco en silencio
uno un verso en suspenso…
En la buhardilla de mi mente
hay archivos viejos de papeles,
algunos amarillos olvidos
fotos que ya no me pertenecen
algunas ausencias o distancias de lo
vivido
y en el cajón de un viejo ropero
el tanatorio de las decepciones
desván de infrecuentes visitas
las cosas y las no cosas que ya están en
desuso…
En la buhardilla de mi mente
hay archivos viejos de papeles,
algunos amarillos olvidos
fotos que ya no me pertenecen
algunas ausencias o distancias de lo
vivido
y en el cajón de un viejo ropero
el tanatorio de las decepciones
desván de infrecuentes visitas
las cosas y las no cosas que ya están en
desuso…
“Sólo
puedo superar las cosas escribiendo sobre ellas,
no
hablando” de la serie “La trampa”.
“La
escritura no es un adorno, es una necesidad de supervivencia, el único canal para procesar el mundo” IA
en el tránsito de la transitoriedad
suspendo aquellos planes
aquí y ahora la incertidumbre se
mantiene
quiero por momentos
dejar en blanco lo que escribo
achicando los miedos con letras
pequeñísimas
detrás de un vidrio disfumado
no alcanzo a ver el horizonte
a pesar de que el tiempo se detiene
dejo el poema para mañana
tal vez deseo olvidar lo que escribo
no me atrevo a volver sobre mis letras
un presente perpetuo de tic taques
suspendidos
inercia aparente de aquellos movimientos
cruzo los semáforos amarillos
navego según las circunstancias
vuelo cual barrilete al viento
camino ausente de las prisas
hago un verso por día olvidándome del
anterior
inconsciencia del “cadáver exquisito”
acordeón silencioso de mis días