el destino
jugaba al azar
alguien decía
que estaba escrito
portamos
esas incertidumbres
vivimos
eternos momentos de misterios
el orden y
el caos se miran
con asombros
frente al espejo
en nuestra
conocida incompletud
no nos está
dado entenderlos
solo alcanzo
a contemplar
cerrando los
ojos
el silencio
de mis versos
en la
desnudez de sus vestidos
expresa el
poeta sus perpetuos instantes
