a veces
el frío pasa
por las rendijas
por los
umbrales del cuerpo
a veces
la lluvia
nos moja el ánimo
tal vez por
ello germinan los cansancios
a veces
el viento
arremete a contramano
quedarnos
nos pide el oráculo
a veces
a cada recta
le sigue una curva
a cada
lluvia un sol
a veces
navego cual
barquito de papel
entre las
in-certidumbres cotidianas
acepto al
fin las leyes de los tiempos
conservo la
constante
de aquellas reservadas
energías
