La “Ñ”
estoica sostiene su resistencia,
la “LL” siempre está con su hermana gemela,
la “Y” … solitaria
en el renglón se interroga,
la “H”
enmudece cuando le dicen –
Hermosa -.
La “Ñ”
estoica sostiene su resistencia,
la “LL” siempre está con su hermana gemela,
la “Y” … solitaria
en el renglón se interroga,
la “H”
enmudece cuando le dicen –
Hermosa -.
Desde mi
lugar veo todas las distancias
ni más cerca
ni más lejos
no puedo ver
desde otro lugar
Se
imponen mis ideas, deseos y
circunstancias
no puedo ver
con otros ojos
ni andar por
el mundo con otros pasos
los
horizontes y los límites son distintos en cada cual,
al igual que
las preferidas palabras…
aquellas dimensiones
de mis percepciones,
a destiempo
de mis estaciones,
algunas
inmutables y otras cambiantes
memorias y
verdades…
En el
concilio íntimo y laico
de mis
reflexiones
revelo mis
decisiones
en la
propiocepción de mi mente
aún en las
profundas empatías
los dolores
son distintos
y también
las alegrías elegidas
En las
profundidades de tu mente
en aquellas
minas silenciosas
donde
extraes tus afectos,
en los
pasillos solitarios que conoces…
has soltado el hilo de aquel barrilete
que
acompañada remontaste en vuelo un día,
cuando el
viento acariciaba vuestras vidas.
No me gustan las previas,
las estridencias
de los relatores,
los análisis
acomodados a las circunstancias
de algunos
comentaristas deportivos…
me gusta la
estética de los deportes
la pasión
por el encuentro lúdico
el ritual y
la fiesta social
nacida de
los potreros
el arco
improvisado
el terreno
impreciso de juego
la poesía
escrita en aquellos
renglones de
los duros tablones…
Paraguas muertos en la calle,
el viento
silba triunfante,
ramas de árboles heridas
y los
pájaros,
que han
decidido hacer otros nidos,
aquellas
mudanzas que no han elegido.
“La historia no es el
estudio del pasado, sino el estudio del
cambio. La historia nos
enseña lo que se mantiene inmutable
, lo que cambia y cómo
cambian las cosas. Yaval Noah Harari.
en aquellos
árboles muertos
aún perduran
las hojas que tuvieron
verdes ocres
y amarillos…
cotidiano
vivir de sus quehaceres,
sudores
compartidos en los trabajos,
la fiesta de
año nuevo.
aún
deambulan aquellos olores,
el hilo
invisible que nos une,
una foto
inmutable en la retina.
la tibieza
de los cuerpos,
el banquete
y el drama de los abrazos,
los
agridulces tránsitos humanos…
el
claroscuro de nuestros mapas familiares
con aquellas
herencias que portamos
las
alquimias de lo que hemos inventado
A Jorge Carbo
Sobre las
cenizas de tus fuegos
crecerán aquellos
verdes
y
alimentarás las semillas
que has
dejado