Tensa
urdimbre
esqueleto
vertical
entrelazando
mi trama
horizontal
destino y
elección
Tensa
urdimbre
esqueleto
vertical
entrelazando
mi trama
horizontal
destino y
elección
la palabra
inasequible que nos define
se esconde
manchada de blanco sobre otro blanco
en el rollo sin
fin de continuas escrituras
en el
carrusel de hojas insomnes
en miles de
hojas apiladas
en el libro
de arena de Borges
tiempos y
espacios que renuevan sus miradas
un tiempo y
un destiempo que desajusta los momentos
lugares de
un instante, irrepetibles lugares
el otro
frente a otro –yo mismo-
jugando su
pasado y su presente
en ese papel
circular vive el poeta
su eterna
búsqueda…
Aquí y ahora
veo una neblina a cien metros de mis ojos ¿Será esa la distancia entre el
presente y el futuro?
De soledades
y compañías.
El escritor
convive con una soledad acompañada, reúne en sus silencios los temas
significativos de la vida mientras
recuerda y reescribe los autores y las obras elegidas. Después con la
luz de otras miradas lo comparte en el banquete de aquellas lecturas.
“yo soy el único
espectador de esta calle
si dejara de verla se
moriría” Borges (Caminata).
escribo para
que nadie muera
escribo
antídoto del olvido
escribo
intento vano el tiempo siempre gana
escribo ante
la angustia de lo irremediable
escribo por
el amor el placer y el goce
escribo la
eterna paradoja de un instante
escribo en
la chispa fugaz de mi memoria
escribo y me
describo en la incertidumbre de mis asombros
escribo en
el palimpsesto y el panegiro de otras huellas
escribo
“maestro ignorante” eterno aprendiz
escribo
develando emociones inexploradas
escribo
propósito deseo y misión
escribo en
el hilo repetido e invisible de un renglón
escribo
tímido en el extenso territorio de la piel
en la trama
entretejida y colorida de la vida
escribo en
la misma urdimbre que uno tiene
escribo en
la prosa prosaica de lo cotidiano
escribo en el
frío y el calor de mis ánimos
escribo en
los intersticios gastados de un papel
escribo
cuando el amor me llena y también cuando me quema
escribo…
Entrecomillas
“maestro ignorante” del título del libro: El maestro ignorante de Jacques
Rancière.
dos
soledades
comparten
sus palabras
calladamente
cada uno
amará
sintiendo su
manera
Tomé un café conmigo mismo
mañana
contemplativa de un día de semana
después
compré dos libros en un negocio vecino
“Novela de
ajedrez” de Stefan Zweig
“El hombre
invisible” de H.G. Wells
quedo
pendiente “La clase de Griego” de Han Kang
y “Los
ingenieros del caos” de Giuliano Da Emopoli
volví
caminando con ese paquete bajo el brazo
y me sentí
acompañado