sólo una
historia de miradas
permite ver
algunas transparencias
tus ojos son
distintos a los míos
más no
impiden compartir
algunos
paisajes de palabras
sólo una
historia de miradas
permite ver
algunas transparencias
tus ojos son
distintos a los míos
más no
impiden compartir
algunos
paisajes de palabras
“- Nunca lo entenderás si no vas más
despacio, amigo mío.
- ¿Qué quieres decir?
- Quiero decir que vas demasiado deprisa. Apenas miras las fotos.
- Pero si todas son iguales.
- Son todas iguales, pero cada una es diferente
de todas las demás. Tienes mañanas luminosas y mañanas sombrías...” De la
película “Smoke” (1995).
La fotografía repite mecánicamente lo que nunca más
podrá repetirse existencialmente.
En el fondo la fotografía es subversiva, y no
cuando asusta, trastorna o incluso estigmatiza, sino cuando es pensativa. “La
Cámara lúcida de Roland Bharthes.
Uno no tolera la
eternidad de todos los recuerdos
algunos
instantes suspendidos en burbujas de
aire
o aquellas fotos
que el tiempo en un naufragio devela
alguien nos pide ayuda para conservar o deshacer lo
que queda
no se puede
recordarlo todo no se puede conservarlo todo
la conciencia asume
lo que puede la inconsciencia perdura en su latencia
no es traición
algún olvido, descartar alguna pena que
no es nuestra
quedarse con un
gesto, conservar una postal de un momento cualquiera
al final quedan
aquellos sabores agridulces
las aparentes paradojas
que nos construyen
escribimos nuestra
obra –ese libro-
con la voz propia
de nuestras elecciones
se detiene, ralentiza
sus quehaceres
suspende la
ansiedad de su péndulo
estaciona
sus demoras en los márgenes
no lee
avisos ni noticias de los diarios
olvida los
números y los puentes
las
matemáticas de sus ambiciones
eterniza un
instante en una foto
mientras el
agua se aquieta medita sus silencios
A
quienes he llamado la atención.
tal vez sea
un estrecho de nuestra mente
heridas de
odio de hombres y mujeres enfermos de poder
un lugar
angosto donde se detienen las neuronas
el espacio
donde se juntan los intereses y las hipocresías
el thanatos
de los lobos nuestros resabios animales
y aquel
oxímoron la guerra por la paz
el premio
nobel de las destrucciones
el carácter
social propenso a las conspiraciones y algoritmos
los embudos
y bloqueos de la incompletud
mientras los
perros ladran en las sombras de nuestra humanidad
etérea, ingrávida por momentos invisible
la bruma
jugaba en mis ojos difusas luces y
colores
vaporosa la
poesía desvelaba lentamente emociones escondidas
suavemente
desnudaba las sombras del paisaje
sin
vestiduras la nitidez de sus letras
el cuerpo
tatuaba inconsciente lo sensible
una lupa
sobre una nube de recuerdos
senderos…caminatas…
puentes ríos
y toda la
vida en aquellos humerales
flotando en la nada
el avión se
mecía en el vacío
asusta el
blanco papel
el negro
silencio del afuera
a veces
angustia aquella levedad
cuando el tiempo
planea en sus remolinos
siento los
hechos tardíos tal vez sus consecuencias
miro de
arriba cuando algo se ilumina
nuestra
vulnerable humanidad
el suspenso
de vivir
el poeta
tomo sus vacaciones
no obstante
escribió un poema en la playa
el mar se
llevó todas sus letras
flotaron al
garete los invisibles renglones
la
ingravidez de aquellos silencios
la opacidad
y transparencia de su sentir
¿qué
pescador podrá encontrar en sus redes
las palabras
indecibles de su magia?
paso por el umbral de mi niñez
paso por un
largo desierto poblado de silencios
paso por
aquella puerta donde he limado todos los candados
paso sin
nostalgias por las cosas que no fui y no me fueron dadas
hayan sido
estas elegidas impuestas o heredadas
paso por los
caminos que he construido con mis propias manos
por los
puentes reales o imaginarios que he transitado
paso por la
frontera de las dependencias a las emancipaciones
paso por el
muro que se interpone con mi horizonte
paso por el
río que se lleva mis pérdidas
paso contigo
por el universo de la vida
cuarenta caballos
galopaban por el agua
tres hombres
en una lancha
en un
remanso de verdes
el silencio
les hablaba
anclando en
los lugares
por donde
pasa la vida
el agua
serena y extensa
pasa otra
lancha se agita el agua
vuelve a su
calma
todos los
años y las estaciones estaban
sin tiempos
apretados
empezaron a
decir sus palabras…
en su ligereza flota la palabra
sencilla
ignora en el texto la mayúscula
en el mundo
ingrávido de su renglón
refugio de
hombres y mujeres sensibles
no exentos
de sombras y de luces
en esa
levedad también se suspende
en el humo
denso y oscuro de guerras e incendios
a veces en
un sueño que sostiene una ternura
empapada de
blancos silencios y sudores
liviana
entre paradojas y oxímoros
entre
hipérboles y metáforas
gambetea las
mentiras del sistema
cual hormiga
solitaria
camina por
la cinta de moebius
serrucha los
anillos y los candados
en esas
atmósferas en esos climas
reclama la
paz de los diálogos
etérea
música inconclusa
en la
profundidad inagotable e insondable
flota se
maravilla se asombra y teme
lo que ve y
lo que ignora