jueves, 14 de noviembre de 2013

He perdido el metro.


He perdido el metro, esa marca universal, que nos marca,
lo deje olvidado fuera de mi caja de herramientas,
tal vez esté en alguna mesa
o caído del cielo, olvidado,  por el suelo,
para algunos podría ser una tragedia
por aquello del comercio “ y el cobro justo de impuestos”,
aquella  longitud, desde hoy tiene para mí
incertidumbres absolutas y relativas,
más puedo vivir sin ella – me refiero al patrón-
que no se confunda la medida;
inalterable – parecido a dicho calibre-
ha quedado mi vida, quizás un poco más serena,
ahora mido con mi braza con la ambigüedad que implica,
de esta manera, a mi modo de ver
los mapas  tienen fronteras imprecisas,
quizás mi vara es más tosca y artesana,
sólo puedo decir que desde que perdí la citada magnitud,
mis deudas son más flexibles  y mis culpas

más humanas y más chicas.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Los fantasmas heredados.




Se reunían frecuentemente en el sótano, en ese país de sombras, sin que yo lo hubiera notado, algunos tenían cien, doscientos años, o sea, ya existían y gozaban de plena madurez desde mi nacimiento.
Sus nombres –todos- eran de origen italiano y habían crecido entre temores, abandonos  y desamparos. Femeninos y masculinos, algunos solteros, otros casados y juntados, sumisos, pacientes, compulsivos, jugadores, comerciantes, campesinos,  amas de casa.
Ellos tomaban decisiones sin consultarme, me asignaban tareas con invisibles mensajes, que más tarde percibí cuando habían terminado, una herencia de pasivos que me llevó años pagarlos.

La otra noche me han despertado, aparecieron por primera vez, a mis sesenta y tres años. Me anunciaron sus mudanzas, me han dicho que mi alma ya no los alimenta, que se estaban muriendo de hambre, que no entendían porque no les daba mis  víveres, que hasta les había cortado todos los lazos. Decretaron que emigraban, que ya eran tan pobres que ni tenían equipaje, agregaron algunos que ni siquiera podían dejarme una foto, o algún  objeto de su estancia, que su presencia era solo un experiencia emocional intangible e intransferible, que los dolores y o sufrimientos  estaban en las heridas de la historia de mi cuerpo, y que algunas apenas se veían porque ahora mi  conciencia las sanaba. Por último me confesaron que estaban buscando otro huésped más hospitalario.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Diálogos.



La noche en su cámara oscura
abre a la conciencia luces y brumas,
las chispas de unos  instantes en aquellos fotogramas
revela  el despertar de mis veladuras,
de sueño en sueño –esfumadas-
una verdad se hace figura
es la imagen de mi escritura,
de siete a diez  son las palabras que me alumbran,
un coraje extraño  animan mis conjeturas,
entonces las digo 
y siento que transito

un mundo con otros apoyos y otra estatura.

sábado, 2 de noviembre de 2013

El hereje.


                                               ¿Autónomo o Autómata esa es la cuestión?

El señor Nosecuanto  ha optado -sin ningún ánimo guerrero-
de no  tener otros padres al frente,  arriba y los costados,
sólo no ha coincidido con la masa,
se ha separado con respeto  de aquellas mayorías,
de las protecciones y conveniencias de las cofradías,
ha osado vivir sin amos, alejarse de la fila de los fieles y soldados,
ha tomado  amplia conciencia de sus actos
desde hace un tiempo pertenece a la  minoría
¿acaso es inmoral  o un pecado sentir y elegir
 que el hombre es la mayor jerarquía?

El señor Nosecuanto ha definido su cultura,
“el otro” no es su adversario
no blasfemia sus creencias,
sólo camina bajo  la lluvia fina
-esa duda pertinaz-
él  darse cuenta de su frágil  humanidad,
hay una inquisición que lo busca
por la irreverencia de suspender  las creencias,
de dejar algunas preguntas
sin respuestas.


lunes, 7 de octubre de 2013

Torneo de ajedrez.



jugadores blancos y negros
se ponían los uniformes de sus regimientos,
los relojes marcaban lo que quedaba del día
de la noche o los inviernos,
los muertos de pie en los márgenes del tablero,
alguien diría que es un deporte, un juego,
la guerra, un arte, un refugio,
una forma de vivir el momento,
las mujeres y los hombres  pensaban
entre uno y otro desplazamiento,
aquello no era un pasatiempo,
entusiasmo, disciplina, disfrute y esfuerzo,
proletarios y reyes quedaban al final del encuentro,
no había títulos ni dinero de por medio,
sólo el placer de sentirse pleno,

ese dejarse fluir con aquellos movimientos.

domingo, 6 de octubre de 2013

Totem



Desde la tierra hasta el cielo
los hombres construyeron su universo,
desde el terreno hasta el vuelo,
les pusieron nombres a sus cosas,
algunos con dioses
y otros sin ellos
imaginaron lo bello

y prohibieron lo siniestro.

viernes, 4 de octubre de 2013

Dialógica y dialéctica de la vida cotidiana.



Primer cuadro.
Llegué a los inexplorados paisajes del inconsciente,
desde aquella desnudez inicial ,  sin muchas herramientas,
pacientemente elegí las partes – algunas incoherentes todavía- ,
con laberintos,  recreos  y fatigas,
dejé que la almohada en silencios  des-hiciera sus enigmas,
sin darme cuenta se juntaron todas las fichas
-entre mis  juegos con  precaria disciplina-
le di sentido a mis pedazos en las complejas paradojas de la vida,
en el extenso órgano de la piel
cuando las circunstancias calientan o se enfrían;
por otra vía les saqué  los excesos a los bordes de mis aristas,
-ese tronco de añeja madera que en mis ojos existía-
por el suelo quedaron las astillas –las  que ya no servían-
de  aquellos viajes no me quedan mapas ni guías,
no puedo volver porque es de ida, 
no hay bitácora  y ni fotografías,
las palabras encontradas  a la imagen siempre se  opondrían,
entre ellos siempre hay una neblina.


Segundo Cuadro: Neuroplasticidad.
Un grupo de neuronas decidió andar por aquellos circuitos apagados
afrontando la noche, los ruidos disonantes  y aquella incertidumbre de los desamparos,
si uno rompe los hábitos de los tradicionales pasos encuentra calma en esos barrios,
eso sí, es necesario suspender las creencias para ver  otras cosas del otro  lado
que se puede vivir de otra forma,  con otros modos, de otras   maneras,
cuando se hace  silencio  por esas veredas, a veces aparece una idea nueva.

Tercer cuadro: Leer y escribir.
Con la misma mano que eliges
escribes, esculpes, sientes, piensas
y con cualquier dedo que señalas–te señalas-
la otra mano, por hermana que parezca
no es melliza ni gemela,
mira distinto, tiene otra experiencia,
te cuenta otras novelas,
una es escritora ausente
más también  lee,
anverso y reverso
están en uno.



Cuarto cuadro: Análisis

Al despertar de aquel sueño
empezó a armar un todo impreciso
con los pequeños trozos,
en la disección de algunos recortes
-claves de un  lenguaje oculto-;
luchaba contra el embrujo
de las respuestas fáciles,
en esa seducción de los libros de autoayuda,
con los modelos de yeso y utilería,
trató de ser afable con el mismo
en el ejercicio de preguntarse,
sabía que si uno no escarba sus dolores
sufriría toda su vida,
las astillas salieron   
los nudos se cortaron
de la madeja que los envolvía