miércoles, 26 de enero de 2011

Sentir, pensar, decir y hacer.

Que el acto determine la palabra,
y la conciencia ese darnos cuenta lo que cuenta,
de la acción hacer teoría,
y el discurso que nazca de su práctica.

Será la moral lo que sostenga,
la política esa trayectoria de insistencias,
ese bien plural de nuestros brazos,
la ideología: el hacer y su constante

domingo, 23 de enero de 2011

Librería (Cerrada por vacaciones del 10 al 24 de enero).

Los lápices descansan firmes en su hastío,
las pinturitas de color están congeladas en su claroscuro,
las hojas mantienen su blanco aburrido,
los clips se mantienen unidos,
las bandas de gomas extrañan abrazar y contener,
el mapa mudo suspende la quimera de ser un territorio,
el globo terráqueo ha dejado de girar y el mundo sigue andando,
el semicírculo sueña -este año- con un nuevo horizonte,
los proyectos están guardados en sus tintas,
y esas ausencias: de nombres, voces, letras y palabras.

viernes, 21 de enero de 2011

Solidaridad (*)

Un amigo de letras
busca repuestos para el alma,
tiene los ojos heridos de lucidez,
cansancio de ver el tiempo
repitiendo sus tictaques,
le duele alguna opacidad,
¿qué podrá hacer en sus días de incendios?
¿en las noches de naufragios?
guarda en botellas diminutas
sus perfumes,
reduce a papeles
sus pesares,
quiere encontrar
ese renglón que le cure.
El azar repite sus conjuros,
alguna locura oculta,
aún el alma tiene sombra,
El refugio
- juego de vivir -
es esta desmesura,
la cinta sin fin
que transporta la palabra,
una mecánica de rituales
en el taller de la escritura;
busca el intersticio de los opuestos
soporta cefaleas,
la puntada en el costado,
pero le duele
no saber
dónde esta aquella pena.

(*) Del poemario Amores y Desvelos

domingo, 26 de diciembre de 2010

Dormir y despertar.

A la Gracia de Graciela.
Me he quedado un rato en ti,
entre las piernas de tu duermevela,
en esa pereza del domingo
después de las fiestas,
cuando los pájaros sostenían sus palabras,
en el insomnio de nuestra mañana,
en las ganas de quedarnos
en los remolinos que el tiempo nos regala;
mantuvimos el hechizo sin decirnos nada,
-yo sabía que tu cantabas-
mientras yo escribía
en la ondulante espalda –sobre una línea larga-
entonces tu te dormías
y yo me despertaba.

jueves, 23 de diciembre de 2010

¿Quiénes …?

¿Quiénes te siguen hasta el límite de esas fronteras?
¿Quiénes te acompañan en los márgenes del coraje?

¿Quiénes quedan cuando tus fósforos se desvanecen?
¿Quiénes siguen el camino cuando las luces se apagan?

¿Quiénes resisten desde los rincones escondidos?
¿Quiénes se mantienen en los desbordes?

¿Quiénes en la desmesura de su corazón
sostienen el ideario de sus pasiones?

¿Quiénes reconocen sus envidias y mentiras,
los incendios, los naufragios y sus inundaciones?

¿Quiénes ponen sus heridas al sol
en la terapia de sus pesares?

¿Quiénes hacen cuadros brillantes de sus pálidos reflejos?
¿ Quiénes mantienen las posturas personales en sus ejes?

¿Quiénes siembran sus opacas verdades
en el surco blanco de sus renglones?

sábado, 18 de diciembre de 2010

Reunión de maestros.

Me agito
me trastorno
enfatizo con vehemencia
me entusiasmo, me asombro
me excito, me apasiono, me desbordo
transpiro, palpito, me contraigo, me descontrolo…
y voy del verde al rojo
del sueño a la idea a la escuela
al contacto de mis preferencias
a mojar las semillas de las cosas nuevas
a sembrar juntos aquellas desconocidas tierras
- después igual a un niño-
me relajo, me alivio, me embeleso
cuando el amor me alimenta

Conciencia de caminante.

Señalo con el pulgar el lugar de la utopía,
le escribo cartas los días de tormenta,
salgo al parque a ver
los monumentos de la historia,
las palomas muertas,
los pájaros que recién empiezan,
los leños que han caído,
los brotes que despiertan,
los caminos de las hormigas,
los verdes de la siesta…

el enemigo siempre me sorprende
sin mi temible lápiz de madera,
es ahí, cuando el dolor de su espada
me atraviesa,
llamo a los dioses y a los diablos
pero ellos se confunden y hacen componendas,
con las heridas a cuestas,
llego a mi casa
y un papel de esperanza
me blanquea.