miércoles, 14 de agosto de 2019

Los días




tal vez algunas cosas que escribo
son deseos o algunos inventos
para tolerar al mundo

hay días que con cierta  autonomía
me desprendo de mis cargas
con un aire de conquista

también existen otros
que en una hilera de esperas
se meten en la lista

el cuerpo tiene sus días
a veces goza a veces sufre
a veces prevalece su eutonía

martes, 6 de agosto de 2019

Conjeturales.




el sueño es otra realidad
una  conciencia superior
cuerpomente en un mismo lugar
sincrónica  temporalidad

el sueño revela
desnuda desvela
la vida es otra vida
y la muerte otra muerte

los dioses y los diablos
juegan en los teatros
mezclada la argamasa
lo real lo simbólico y lo imaginario

domingo, 4 de agosto de 2019

Niñez.




Ya no somos lo que eramos
aunque somos esa escritura inicial
llevamos consigo la síntesis
de aquellos trazos
las formas graciosas
de los primeros monigotes
las letras únicas
de esos garabatos
esa mirada de los asombros
y las sorpresas
la sonrisa que nos apareció
una mañana
adoptada hasta el fin
de nuestros días
esos rasgos que definen
la voz propia
las señas personales
de nuestro origen
las respuestas personales
para ordenar el mundo
la singularidad de esa mueca
que perdura con los años

viernes, 2 de agosto de 2019

Abdico



a los caprichos del ego
a cambiar al mundo y a los otros
a los discursos de campaña
a imponer mis razones
a solucionar problemas ajenos
a las discusiones estériles
a ser obediente con los guiones sociales
a la protección de magos y  falsos curadores
a los personajes prefabricados
a las cadenas y las prisiones propias o impuestas
a la tranquilidad de las seguridades
a la omnipotencia del amor
a las perfecciones
a la pedagogía de los sermones
a los sufrimientos de los demás si no devienen de mis acciones o de mis omisiones
a los debería y a los tendría

sábado, 27 de julio de 2019

A tientas.




                        “Manotean en la oscuridad” . Mario Marquet Actis.

Si supiéramos  que algunas preguntas son incógnitas perpetuas
con ellas ahorraríamos ingentes cantidades de energía y algunas obsesivas insistencias.

Tal vez se deba a una necesaria cuota de humildad, que por momentos
escasea, y a esa olvidada capacidad de  abandonar  nuestra ilusión de omnipotencia
que no implica caer en el antónimo de la  impotencia.

Siempre habrá algo que no sepas, algo que  no alcances,   algo  que no
puedas  algo que no quieras, independiente a nuestras fuerzas.

A veces los humanos debemos afrontar ese andar –no siempre elegido- de
andar a tientas.

martes, 23 de julio de 2019

El cuerpo tiene la palabra.




Hay  una relación corporal con las palabras, a ellas les ponemos nuestro cuerpo, cuando se desgastan es por la incoherencia de nuestras acciones, es decir de nuestros  actos. 

Nuestro andar por el mundo sostiene o empobrece nuestros vocablos, el decir y el hacer van de la mano. Leer y escribir tienen parecidos hábitos, propiocepción del cerebro y de las manos.

Están aquellas que vibran en tu piel y son  fuentes de energía, son las que te dan calor o frío, sudores o escalofríos.  Algunas invitan a los abrazos y otras a los rechazos.

Las palabras apelan a los sentido-s llevan perfumes, también  olores rancios. Se visten de colores a gusto de quien las viste. A las claras deberíamos incorporarlas  y a las oscuras no darles tanta importancia.

Como especias hay dulces y saladas, picantes y amargas. Algunas saben de acrobacias  y saltan por los aires, libres con el que se anima a llevarlas, hay lisas y ásperas.

¡Escuchad como cantan!

domingo, 21 de julio de 2019

Álbumes de fotos.




El peso arqueaba los estantes, cientos de fotos ocupaban los espacios y al hojear aquellos álbumes observamos, retratos e imágenes que no correspondían cronológicamente, fiestas, viajes, encuentros y eventos que se mezclaban, instantáneas fueras de encuadre, algunas movidas, varias repetidas  y otras con nitidez escasa.

Era hora de hacer la antología de aquellos momentos esenciales ¿qué fotos conservábamos? ¿Cuáles descartábamos? ¿Qué criterios de selección teníamos en cuenta?

Entre tantas reproducciones había personas que desconocíamos, un amigo de un amigo con quienes compartimos unas vacaciones, algunos invitados a alguna fiesta no tan cercanos, unos paisajes que en el soporte papel no mostraban la belleza que habían retenido nuestros ojos, y nuestro arte precario que no siempre captaba el mejor ángulo, la mejor luz o la mejor distancia.

La tarea no era sencilla y escondía  simbolismos más profundos ¿Qué recordamos? ¿Qué olvidamos? ¿Qué cosas de aquellas historias debemos dejar partir? ¿Cómo sanamos, valoramos o reconstruimos aquellos tránsitos? ¿Hacia dónde está orientada nuestra temporalidad?

Las fotografías nos interpelan y ellas no envejecen, con las estaciones  que pasan nosotros las miramos, con otros cuerpos, otras mentes. Las estampas se mantienen –como mármoles sus estatuas- mientras nosotros aquí y ahora somos una danza, cuerpos y movimientos en nuestros espacios.

Después de un trabajo paciente y constante aquellos compendios de tomas e ilustraciones reforzaron nuestra memoria episódica, ampliaron la conciencia del devenir, y como no puede ser de otra manera las imágenes acompañaron a las palabras.