viernes, 30 de diciembre de 2011

El diálogo con ella.

Cabalga en un caballo de ánimos negros y brillantes
ella, suelta, contrasta con livianas sedas blancas

ondulan al viento sus faldas
ingrávidos deseos sensuales le alcanzan

en los finales su esgrima es letal
en la partida, el ajedrez sin fallas

ella viene, a veces, a mi cama fatigada
por las noches con su arritmia acostumbrada

esta cansada de su muerte
una pulsión de amor le llama

angustiada de no sentir nada
su impotencia de no hacer nada

me habla de carencias
de la ausencia de un alma

no reposa, no se cansa, no se agita
ni un soplo vital le acompaña

se desnuda y me pregunta
el misterio de su karma

yo sólo la conozco –efímera-
cuando mi corazón alocado cabalga

en nuestros mutuos dolores intercambiamos
preguntas, prejuicios y mundanales ignorancias

cuando todo vuelve a la calma
ella se va con su silencio eterno -de mi cama-

jueves, 15 de diciembre de 2011

Galaxias

En este oficio de urdidor
renuevo los tapices

universo de colores
en el claroscuro de mis confines

caja negra, opaca y flotante
de aquellos –mis temores-

lunes, 5 de diciembre de 2011

Ser.

“La manera de hacer es ser.” Lao Tse


Arroja palabras al vacío
que el eco tardío devuelve
con otros silencios inventados

escribe en el agua
en el viento
en el humo

no hay fotos
que revelen
los blancos y los grises

ingrávidas metáforas
viven etéreas
sin pesar un gramo

se le mete en los bolsillos
en los espacios impensados
se les cae de las manos

ese perfume
que imagina
la palabra

en la arena
en las lágrimas
en aquellas llamas

cenizas en el aire
sueños que andan por la sangre
aliento imperceptible

nubes
girasoles
la sombra de la voz sobre la tarde

jueves, 24 de noviembre de 2011

Eso que llamamos “mundo”.

El mundo gira en todos los sentidos
-frecuentemente para el lugar que menos esperamos-
la realidad tiene días soleados y nublados
a veces semanas de chubascos,
y los dioses y las brujas – si las hay-
nos tratan con la misma apatía,
e igual desgano,
si hacemos un gol
o estrellamos la pelota en los palos.

domingo, 20 de noviembre de 2011

De tanto en tanto.

“La poesía es un árbol sin hojas que da sombra” Juan Gelman.



De tanto en tanto dejo abierta las puertas de mis ojos
engrasando los quicios de sus cejas
para ver el claroscuro de los ánimos

De tanto en tanto levanto el puente levadizo
para que entren en tropel los desamparos
y así vengan y vayan los tuyos y los míos

De tanto en tanto lijo los umbrales de madera
para atemperar mis asperezas,
en la comedia y la tragedia de los tránsitos

De tanto en tanto limpio el rincón de los murmullos
para que no aniden telarañas con gritos de silencios
dar y recibir aquellas voces –esos puentes que me invento-

De tanto en tanto practico la ruptura de mis versos
para no repetir anomias ni desidias de los tiempos
sacarle la punta al lápiz y volver con otro viento

De tanto en tanto salgo a correr con mi ignorancia,
tomo café con mis verdades, sabiendo que no puedo ir
más allá del alcance de mis pies y de mis manos

De tanto en tanto no insisto, no empujo, no me obligo,
no hago lo correcto, desaliento ambiciones y lento
me satisfago en lo pequeño

De tanto en tanto dejo que el sol suba
alumbrando más el paisaje de mi alcance
así puedo mirarme y mirarte

sábado, 29 de octubre de 2011

Caldero.

…hay un caldero encendido en los sueños,
leños eternos de humeantes pucheros,
y esas noches saturadas de grasas y huesos,

madera, fuego
esa alquimia de hacer algo nuevo

Ay!!!
de pronto nos quemamos los dedos
la cuchara de madera flota
en su hervidero

de tanto en tanto
algo es indigesto

domingo, 23 de octubre de 2011

aprender a aprender

uno es, también, lo que aprendió con otros,
aquellos verbos que compartimos
aquellas diferencias de cada voz propia
-que cada cual sabe tener -
la receta artesanal de una comida,
los dichos que repetimos en nuestra memoria,
las ocurrencias que nos definen,
algo particular que no volverá a repetirse,
esos ladrillos que nos regalaron
y nos hicieron algo mejor de lo que éramos,
así abandonamos los seguros umbrales
y ese horizonte nos mira y espera,
a veces, el futuro es una página en blanco
donde uno, se aventura a escribir