Nadie piensa
exactamente igual a otro, nadie siente igual
y cada cual anda por el mundo a su manera, a veces como puede, a veces
como quiere, a veces como la circunstancias le dejan o como decide según sus
circunstancias…
Algunas
personas no sienten el cuerpo, lo portan como un instrumento, tampoco reconocen
el inconsciente, aquella educación las ha negado, y es sabido que para aprender
a vivir se necesitan en todo momento…
Las palabras
son semillas que germinan en corazones fértiles, allá en la tierra de la
ternura, sensible al riego de lo humano…
Alas y
raíces, cielo y tierra, montaña y lago, entre esas distancias transitamos…
De tanto en
tanto un silencio, un renglón vacío se repite en el ritmo de un poema, la
ausencia hace más presente la palabra, quizás entre una y otra de sus letras
nos dice, es necesario un descanso…
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