domingo, 2 de diciembre de 2018

Constelaciones III. (Final)




            “…Mi padre me miraba sin comprender, mi madre se entristecía, y   era    Ercilia la que no me decía nada, la que me dejaba hacer, sonriente. Mi madre se llamaba Felisa, y era callada, propensa al llanto y muy hermosa. Mi padre, Gaspar, era menudo, nervioso, dominante y gran trabajador. Firmaba Pedro Gaspare…”  José Pedroni

“¡Ah, insensato, que crees que yo no soy tu!”. Hugo.


Según relata  la novela familiar
mi fuerza venía de aquella biología,
antes de nacer algún oráculo me precedía
en algunos rasgos y características
moldes de una naturaleza  que yo desconocía
historias que el tiempo en su trama tejía,
de aquel mapa de mi ascendencia
con los interrogantes de toda biografía
renglones blancos de cualquier  escriba,
reza su muerte temprana – de neumonía-
después de una cinchada pueblerina
comerciante de una carnicería
“ La Marquellana” le decían…

Mi abuela de cabellos de plata
temerosa de las lluvias, me amaba
me lo hacía saber en  sus comidas
con montañas de milanesas  y  ricos pucheros ,
no le gustaba aparecer en las fotos
y curaba el mal de ojos con aceite y agua

Mi padre en el juego de sus tiempos
en esa infancia me salvaba del mundo
con el invento de sus cuentos,
en mi adolescencia perdía apostando mis ganancias
su inteligencia se perdía en el laberinto de sus tabas ,
aquellos pasos perdidos yo esperaba en las madrugadas,
y así se consumía su figura y mi esperanza,
en el galpón de su compraventa yo inventaba mis guerras
con camiones viejos que venían   de los  rezagos que compraba…

Mi madre ahorraba lo que mi padre gastaba
y él hasta sus miedos heredados, hipotecaba,
conservadora por necesidades o urgencias
le temía a la pobreza, era metódica y previsora,
a ella le debo sus  austeras riquezas,
aquellas sonrisas con  los mates de  tarde
con la bombilla que todavía guardo,
en sus quehaceres tejía mis pulloveres
mezclando viejas y nuevas lanas,
afable, seductora , hacía amigas
de habilidades prácticas,
sumisa, pasiva, a veces resignada
atrapada en la incertidumbre del por-venir,
sólo eso mis escritos protestaban,
yo le acompañaba en aquellos silencios
de  nuestras dos soledades,
la alquimia de su cocina era el refugio inventado
los ñoquis lo más elevado
a pesar de sus amarguras y llantos
los platos eran perfectos, los dulces y los salados

aquí estoy con las cartas que me han dado
y con otras que yo mismo he creado
de mis primeros pasos agradezco al fin lo dado
acepto los sentimientos mezclados
me quedo con los afectos de mi inventario
los amores cosechados , la ternura
de quienes me han enseñado
devuelvo al viento las cenizas de unos pocos engaños
y de aquello que no me pertenece ya  me he librado



miércoles, 28 de noviembre de 2018

Constelaciones II




Mi abuelo Segundo
había sembrado en mí
la alquimia que fertilizaba
los corazones
de aquella herencia
pude darme cuenta
en el avance de mis calendarios
esa afiliación sin “lazos de sangre”
tenía un  único parentesco
la construcción de un vínculo de amor
a sus afectos le sumaba
la aceptación y el respeto
por mis arriesgadas  travesuras
-compinche , abogado defensor , hábil mediador-
en su ternura tardía
me regaló la praxis
de su sabiduría emocional
tal vez la que no pudo dar a sus hijas,
agradezco a tu universo
esos planetas inmensos
las galaxias que compartió mi infancia
tu mano compañera en las noches claras


martes, 27 de noviembre de 2018

Presupuestos de base.




Prefiero los altos y bajos a los planos
las curvas a las rectas
las preguntas a las respuestas
los diálogos a las discusiones
el verso libre a la métrica
a la semántica más que a la sintaxis
el respeto más que la tolerancia
el presente y no el futuro o el pasado
las escuelas a los ejércitos
las palabras a los números

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Constelación




Una ola de sal
borró algunos renglones

a veces la infancia
nos salva

las culpas han quedado
en los confesionarios

recuerdo la gratitud y la piedad
olvido los dolores  y la nostalgia

el mar se lleva las historias
que no me pertenecen

yo me quedo al fin
con aquellas alegrías

martes, 13 de noviembre de 2018

Creo




En el cuerpo vivido
en el contacto
en el vínculo
en hablar en hablarnos
en compartir lo cotidiano
en sentir los olores y sabores
en el sudor de las trabajadoras
y de los trabajadores
en el movimiento de las calles
de los vendedores
en el silencio de la contemplación
en las leyes de las estaciones
en la mirada del  horizonte
en la acción del aquí y del ahora
en el momento de esperar
en el momento del hacer
en el compromiso del  arte
en el refugio de la cultura
en la alegría y en el ánimo de convivir
en el ser más que en el ego
en los aprendizajes
en la ecología de la ternura
en la danza de los diálogos
en disfrutar sin tantas razones

domingo, 11 de noviembre de 2018

Océano.




El ego se pierde en la arena
aquí y ahora el tiempo que vuela
se disuelve en el agua las palabras
se percibe la suave estela

se distancia la mirada
se aleja se mira lejos
aquella extrañeza
“saudade”  de esta tierra

Las nubes pasan sin importancias
se olvidan los días
ingrávidas agendas
hace garabatos mi lapicera

aprovecho las mareas
y cuando puedo las velas
flotando en  los bordes de su transparencia
mientras el mundo juega sus guerras

viernes, 2 de noviembre de 2018

Pretensiones de practicar lo excesivamente pequeño.




Ser humilde en los saberes y en aquellos aprendizajes
austero en las pertenencias , sean las que tengas,
hacer hoy una acción minúscula
el poder de lo pequeño es ser constante
vivir aquí y ahora  sin saltar para atrás o adelante
escribir, empezar con dos o tres  letras…