Todos queremos que nos quieran, más el tiempo
nos enseña, no a cualquier costo.
Entre ser responsable de todo y no ser
responsable de nada hay una inmensa distancia que va desde la culpa perpetua a
la irresponsabilidad absoluta.
Todos queremos que nos quieran, más el tiempo
nos enseña, no a cualquier costo.
Entre ser responsable de todo y no ser
responsable de nada hay una inmensa distancia que va desde la culpa perpetua a
la irresponsabilidad absoluta.
aquella adrenalina
y esos ojos de colores
no olvido la bicicleta de pájaros
el placer lúdico de la aventura
ese horizonte de barriletes
y los patines que viajaban al cielo
Una lamparita se ha quemado
es la primera de una serie de tres
de aquel artefacto lumínico
que estoicamente mantiene su inutilidad
el reloj de pared
congelado en las tres y cuarto
sostiene su inmovilidad
en su congelada fotografía
un fósforo quemado
recuerda una chispa
soñando
siempre
ese eterno instante
un verso se empeña en llamar la atención
un silencio sorprende entre dos notas musicales
una escultura se oxida con la lluvia
un libro aparentemente duerme en la biblioteca…
(*)Título del libro de Nuccio Ordine
renueva aquellas energías
renueva los colores de tu mirada
renueva los objetos de tus deseos
renueva las pasiones claras
renueva las palabras gastadas
renueva lo que ya no es
cuando la palabra no alcanza
mi inconsciente completa los espacios
también el cuerpo decodifica los silencios
de mis renglones vacíos
entiendo esa incompletud
los límites de lo humano
de nuestras soledades
tan acompañadas
El eco de su palabra
aquella voz
propia
suspendida en el aire
viaja sin tiempo
el espacio de la escritura
el azar del abecedario
la sentencia de algún oráculo
el exorcismo de alguna pesadumbre
un instante de gloria
los amores y los desvelos
la magia de dos palabras que desnuda un libro
el despertar de un sueño y mí inconsciente en
duermevela
algo pasajero un lápiz que alguien perdió en la
vereda de la escuela
…
Una gota persistente
erosiona el ánimo de diciembre
tal vez sean las repetidas lluvias
tal vez el viento a contramano
tal vez un dicho popular nos dice
no avances cuando el clima no es favorable
cuando los caminos está mojados
a veces el sol sale entre las nubes
la semilla de un árbol aparece
en la argamasa de dos ladrillos de barro
las flores sobreviven a aquellos cansancios
después el cielo renueva las consignas del
oráculo
yo confío en esa fuerza oculta de los años
y en el universo que renueva su energía
(*) Estrofa de una canción.
hay miles de sonrisas
la que contradice lo que
muestra
la que comparte aquella
alegría con un gesto cómplice
la espontánea que empatiza
una emoción
la social que impone una
máquina de fotografía
la tímida que sabe de los
sutiles instantes
la que nos sorprende sin
ningún motivo
…
La vida implica una construcción de sentidos.
A medida que pasa el tiempo voy descubriendo
más profesionales de la mentira.
Me hago preguntas difíciles e incómodas,
algunas con respuestas difusas y resbaladizas.
La narrativa que no tiene el lenguaje de la práctica no se
sostiene mucho tiempo.
una silla vacía
una mesa sin un plato
objetos que ya no se utilizan
aquella comida que jamás será repetida
una partida de ajedrez suspendida
unos pasos invisibles de un lugar deshabitado
algunas fiestas en el que faltan algunos
comensales
“El
don de la escucha se basa en la capacidad de una profunda y
contemplativa
atención, a la cual el ego hiperactivo ya no tiene acceso”.
Byung-Chul
Han.
Cuando uno ha corporizado sus valores puede dar
cuenta de su conducta.
A veces soy hay que estar presente aunque por
momentos no alcance.
Es indigno trabajar y ser esclavo.
El lugar del otro es otro, otra mente, otra
sensibilidad, otra subjetividad, otros fantasmas, otras fortalezas y
debilidades, otra cultura, otros problemas…
La hormiga persevera en sus labores
aquella gota se obstina en sus quehaceres
el escritor insiste vanamente en no ser
olvidado
Cuando el ego se embriaga es imposible seguir
aprendiendo.
Nota: la expresión “Vida contemplativa”
pertenece al libro de Byung-Chul Han.
Relato de ficción inspirado en el libro de
Kuzuo Ishiguro “Klara y el Sol”. AA (amiga artificial) es una sigla que aparece
en el libro.
Era un robot especial de la serie AC43,
diferente a todos los de su clase, se llamaba “Sócrates” y tenía la costumbre
de hacerse preguntas perturbadoras, a saber:
¿Qué siente la piel?
¿Por qué los humanos tienen un gesto de
aprobación cuando comen?
¿Qué percibe el cuerpo?
¿Acoso yo recuerdo un sueño?
¿Tuve alguna vez un lapsus?
¿Tengo algún libre albedrío?
¿Dónde está el lugar de mi conciencia?
…